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Horta-Guinardó - la Ciudad Jardín |
Entre sus fascinantes cualidades, Barcelona no incluye la de ser la más verde de las ciudades. Entre las notables excepciones con las que la ciudad cuenta están, el Parque Güell, el Pargue Ciutadella y Horta-Guinardó, este último otro lugar de origen medieval. Aunque forma parte de Barcelona desde 1904, la huerta ha conservado como enclave los vestigios de sus granjas. Después de la urbanización original, vecindarios como El Baix Guinard incluso reordenan terrenos sin afectar a las antiguas construcciones agrarias que desafiantemente siguen presentes aquí y allá. Horta es el sitio ideal para quien quiera acceder a las maravillas de Barcelona alojándose en un encantador barrio residencial al abrigo de la energía del centro. Aquí se podrá beneficiar de un “dos por uno”: un alivio de la gran ciudad y también un fácil acceso a sitios de interés que de otro modo podría perderse. Uno de estos, el Parc del Laberint (1791) es literalmente un lugar “para perderse”, ya que los jardines con arroyos y una cascada incluyen un laberinto de cipreses que desafía a los que creen “conocer su camino”. Por otra parte, el fabuloso Parc Güell de Gaudí es todo menos ignorado, y tiene fácil acceso desde Horta ya que queda justo al noroeste (en Gràcia) de la principal área verde de la zona, el Parque Guinardó.
Una de las transformaciones urbanas más impresionantes de esta ciudad (que las ha visto muchas) fué la conversión del área de Vall d'Hebron de un árido solar a uno de los grandes sitios de las Olimpíadas del 92. Esto incluye al Velódromo construido para los eventos de ciclismo y arquería, donde ahora se realizan también los grandes conciertos de Barcelona. Si ir de tiendas o zambullirse en la vida nocturna de Barcelona no es suficiente ejercicio, bordear Horta por el Vall d'Hebron desde las colinas de Collserola lo completará. Este parque natural permite cantidad de itinerarios para cortas o largas caminatas, mientras que la zona olímpica posee instalaciones deportivas públicas. Si le cuesta encontrar el sitio, solo siga las gigantescas antorchas (la escultura Els Mistos de Claes Oldenburg) que iluminan el área, manteniendo encendida la metafísica llama olímpica. Existe una Barcelona más allá de la Ciudad Vieja, y hay una Barcelona diferente esperando a los que buscan “caminos no trillados”. Horta pertenece a éstos últimos.
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